Es curiosa mi relación con Madrid. Es una ciudad en la que he estado muchas veces, pero que he visitado muy pocas. Ya fuese por estudios, trabajo o durante una escala de avión, mi camino se ha cruzado en numerosas ocasiones con la capital del reino, pero creo que nunca he ido a Madrid por el simple hecho de visitar Madrid.

El caso es que hace poco he vuelto a tener la ocasión de pasar unas horas en la ciudad y de descubrir nuevos rinconcitos de la vibrante capital española. Os dejo los highlights del itinerario que seguí, ideal para medio día in the city:

Círculo de Bellas Artes: Situado en plena Gran Vía madrileña, el CBA es uno de los centros culturales privados más importantes de Europa, en el que tienen lugar numerosas actividades culturales, exposiciones, talleres, coloquios, conciertos, teatro y espectáculos. Una verdadera lástima que solo tuviese tiempo de echar un rápido vistazo a la muestra de fotografía de Pierre Bourdieu sobre Argelia y de subir a la azotea, desde donde se disfruta de una maravillosa vista panorámica del centro de Madrid.  La entrada para subir a la azotea cuesta sólo dos euros y permite también el acceso a las salas de exposiciones y a la clásica cafetería del CBA “La Pecera”, en la que se puede desayunar, tomar un café o comer algo ligero y que en verano cuenta además con una agradable terraza. Todo un lujo.

– Palacio de Cristal: Ya había estado en el Parque del Retiro, pero no conocía este idílico edificio de metal recubierto de cristal (de ahí su nombre) que recuerda al desaparecido Crystal Palace londinense. Finas columnas jónicas de hierro sustentan la portada clásica del palacio de tres naves dispuestas en forma de trébol y coronadas por una cúpula de 22 metros de altura. A sus pies se encuentra un lago artificial rodeado de exótica vegetación. En la actualidad acoge exposiciones de arte contemporáneo. Posiblemente el rincón más romántico y evocador de El Retiro (y eso que hay unos cuantos).

– Templo de Debod: Un ostentoso regalo de Egipto a España (yo también quiero que me regalen un templo) en agradecimiento por la ayuda prestada para poner a salvo los monumentos arqueológicos amenazados por la construcción de la presa de Asuán, siendo el templo de Abu Simbel el exponente más conocido. Tiene una antigüedad de más de 2.000 años y estaba dedicado al dios Amón. Se encuentra muy cerca de la Plaza de España y conserva la misma orientación de este a oeste que tenía en su lugar de origen. El templo ha sido restaurado y está abierto al público, siendo uno de los pocos ejemplos de la arquitectura del antiguo Egipto que puede ser visitado tan lejos del Nilo. Lo mejor es admirarlo con la luz del atardecer y (a poder ser) bien acompañado…

Si durante el paseo te entra el hambre, en cualquier bar en torno a la Plaza de Santa Ana encontrarás tapas buenas, bonitas y baratas.

Y esta fue mi visita. ¿Me recomendáis algún otro rinconcillo para la próxima escala en Madrid?

Banda Sonora: Tenía tanto que darte de Nena Daconte

El souvenir del travelista: Violetas de La Violeta

Anuncios