¡Hola travelistas! Perdonad el silencio de estos días, pero he estado totalmente off luchando contra el intento de una salsa agridulce de terminar con mi sistema digestivo para siempre. Pero he vencido y además no le guardo rencor a la comida Thai. No obstante, pensáoslo dos veces la próxima vez que os comáis un rollito de primavera. El travelista que avisa no es traidor.

Hoy os recomiendo una preciosa maravilla natural que no podéis dejar de ver en vuestro próximo paso por tierras germanas: el meandro del río Sarre (Saarschleife en alemán, ese idioma). Se encuentra al lado de la localidad de Mettlach, a unos 50 km al noroeste de Saarbrucken, capital del estado federal del Sarre, y muy cerca de la frontera con Francia y Luxemburgo.

El río Sarre, que da nombre a toda la región, es el principal afluente del Mosela, que a su vez alimenta las aguas del Rín. A su paso entre las localidades de Mettlach y Besseringen, que en línea recta estarían separadas por apenas 2 km, el Sarre serpentea bruscamente dando forma a este meandro de más de 10 km de longitud. La vista más espectacular (foto) se obtienen desde el mirador de Cloef, situado justo en frente de la curva del meandro a 180 metros de altura.

Lo más rápido, cómodo y sencillo para llegar hasta allí es acercarse en coche desde Saarbrucken. El trayecto hasta el mirador de Cloef dura unos 45 minutos y está bien señalizado. Al llegar, hay una amplia zona de aparcamiento donde dejar el coche e incluso algún que otro chiringuito. Desde aquí un pequeño sendero conduce hasta el mirador, que en forma de balcón de piedra se asoma al meandro. Hay también un banco de madera XXXL en el que tumbarse y disfrutar del paisaje, ideal al atardecer y si estás en pareja (se nota que San Valentín fue hace poco…).

Para los travelistas más aventureros, en este punto comienzan dos senderos que es posible recorrer a pie o en bicicleta. El primero de ellos transcurren a través del bosque en la parte alta del meando. El segundo y en mi opinión más interesante, desciende hasta el río y transcurre paralelo a su orilla exterior. Un tercer sendero transcurre también paralelo a la orilla interior del meandro, hasta la que es posible cruzar gracias a un ferry que circula (solo de Marzo a Noviembre) hasta las casitas de Dreisbach, la única población situada directamente en el meandro y que cuenta con un albergue juvenil. Y si tenéis la energía suficiente merece la pena que subáis hasta la arbolada cima de la curva del meandro (unos 45 minutos a pie) donde quizás os encontrareis con el fantasma de las restauradas ruinas de la fortaleza de Montclair, pero tranquilos que no es tan peligroso como la salsa agridulce.

Banda Sonora: Wie weit de Klee
El souvenir del travelista: Salchicha Saarländische Lyoner de Schwamm

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