Escargots? Pâté de Foie? Filet mignon?  Para los travelistas con un presupuesto ajustado y poco tiempo que perder esperando a que el garçon te tome la comanda, aqui os presento otra delicatessen que no os podeis perder: el faláfel de L’As du Fallafel, un peqeño restaurante que desde 1979 sirve el mejor faláfel de todo París. A que apetece?

L’As du Fallafel se encuentra en la Rue des Rosiers en pleno corazón del barrio judio de París, en la zona de Le Marais, entre los arrondissements 3 y 4. Te resultará muy facil de encontrar por su llamativo color verde,  la ilera de gente (especialmente en las horas puntas) haciendo cola delante y alguna que otra servilleta amarilla abandonada a su suerte por el suelo.  No te dejes desanimar por la aparente espera. Al llegar simplemente echa un vistazo desde el exterior al menu amarillo situado en un lateral de la puerta y escoge tu comida. Verás dos filas a ambos lados: La de la derecha es para entrar y comer sentado a una mesa, la de la izquierda es para recoger la comida en ventanilla. Recomiendo encarecidamente esta segunda opción. Lo tienen todo muy bien organizado, de tal modo que esta fila, aunque posiblemente sea mayor que la otra, avanza a muy buen ritmo. Así que simplemente sitúate cortesmente al final y un caza-turistas aparecerá al instante a tu lado, al cual le indicarás lo que deseas tomar y le tendrás que pagar. A cambio te dará un vale que entregarás en ventanilla, donde te aguarda un número de malavarismo con bolas de faláfel que vuelan de aquí para allá a cargo de los dos simpáticos chefs. Fíjate también en el extresado hombre situado detrás de ellos y en la velocidad con la que con dos cucharas va dando forma a las bolitas de garbanzo. Comí dos veces allí, la primera de ellas tenía  aproximadamente unas 40 personas delante y no esperé más de 15 minutos hasta poder incarle el diente a mi codiciado faláfel con houmous y salsa picante. Espectacular! Y el precio? 5 euros.

Mientras disfrutas de la comida puedes darte un paseo por el barrio, también conocido como Pletzl (que en yiddish significa pequeña plaza), y que está lleno de comercios de tradición judía, sinagogas, boutiques, librerías, pastelerías, cafeterías, otros faláfel, teterías e incluso algún que otro rabino intentando tomarte la tensión o al menos eso me parecío a mí (perdón por mi ignorancia al respecto).

Y si es tu día de suerte, quizás incluso te encuentres con el parisino Lenny Kravitz que dicen es cliente habitual de L’As du Falaffel.

Recuerda que el restaurante cierra los sábados por Sabat.

Bon Appétit!

Banda Sonora: New Soul de Yael Naïm

El souvenir del travelista: Una boina de Chapellerie Simon

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