Una compañera me ha preguntado qué le recomiendo ver en Oporto, así que me he puesto a hacer memoria y a revisar mi archivo fotográfico (hace ya un tiempo que estuve por allí)(y que ganas tengo de volver!) y aquí teneis el resultado: mi top 3 para Oporto

Torre de los Clérigos: Es junto con el puente Luis I uno de los símbolos de la ciudad. Está en pleno casco viejo de Oporto, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO. La iglesia a la que pertenece terminó de construirse en 1763 en un lugar conocido antiguamente como el “cerro de los ahorcados” y es uno de los máximos exponentes del barroco en la ciudad. La torre de granito de 76 metros de altura fue en su momento la más alta de Portugal. Es visible practicamente desde toda la ciudad y durante muchos años sirvió de referencia a embarcaciones que navegaban por el Duero.  La torre se estructura en seis niveles de diferentes alturas. En el último nivel hay un mirador al que se puede subir (y lo recomiendo) por una escalera interior de unos 240 peldaños. Durante la subida, en el tercer nivel, os encontraréis con 49 campanas que conforman un gran carillón de concierto y que os darán un buen susto si suenan a vuestro paso (a las 12h y a las 18h). La vista panorámica sobre Oporto y Vila Nova de Gaia desde lo alto de la torre es simplemente espectacular (foto). El precio es de 2€.

Librería Lello e Irmão: La vi por casualidad ya que se encuentra al lado de la anterior. Su fachada blanca de inspiración gótica con elementos modernistas de pri ncipios del siglo XIX  llama al instante la atención entre los demás edificios de la Rua das Carmelitas, por lo que te resultará muy facil de encontar. Decidí acercarme atraído más por la curiosidad de averiguar que era que por el atractivo de la fachada  (la verdad no es muy de mi gusto) y lo que me encontré en su interior resultó ser la librería más hermosa que jamás he visto (junto con la biblioteca de la Facultad de Histoira de Santiago de Compostela)! Su decoración  a base de maderas nobles con multitud de filigranas, arcos artesonados, bustos de escritores y por supuesto sus cientos de libros de todas las temáticas, estilos, autores e idiomas apelotonados en sus estanterías, generan un ambiente clásico y elegante (casi mágico) propio de otra época y otro tiempo. Pero sin duda la estrella de la librería es la magnífica escalera central de madera labrada con una forma de caracol muy original y que conduce al piso superior. El techo sobre ésta está formado por una enorme y hermosa vidriera de tonos azulados en la que se puede leer el lema de la librería: “Decus in Labore“. Fíjate  también en el parquet del suelo atravesado por una estrecha vía por la que antiguamente circulaba un vagón que recorría la librería. Prueba de la atmósfera mágica que se respira en ella es que aquí se rodaron varias escenas de las películas de Harry Potter. No hay mucho espacio y suele estar llena de turistas, así que lo mejor es acercarse a deshoras. En mi caso, a la hora de comer se podía deambular por ella tranquilamente.

Café Majestic: Al igual que en el caso anterior, también encontré este sitio por casualidad (vale, reconozco que no me había informado mucho para hacer este viaje) mientras paseaba por la Rua de Santa Catarina, calle comercial peatonal cargada de establecimientos históricos que son auténticas joyas arquitectónicas tales como este café art nouveau. Inaugurado en 1921, era el antiguol local de reunión de intelectuales y personalidades de la vida cultural y artística de Oporto. Su elegante fachada de mármol y cristal esta decorada con motivos vegetales y con dos figuras de niños que invitan sonrientes a entrar. En el interior más esculturas, candelabros dorados, música de piano y grandes espejos que crean una sensación de profundidad mayor de lo que en realidad es. Hasta la decoración de las mesas y el atuendo de los camareros tienen un toque clásico romanticón (y un poco cursi, pa’ que nos vamos a engañar). Hoy en día sigue albergando recitales de poesía, conciertos de piano o exposiciones de pintura y se ha convertido en un café muy turístico, por lo que es bastante caro, pero de verdad que merece la pena disfrutar aquí sentado de un galão en un ambiente propio de la Belle Epoque. Y volviendo de nuevo al tema Harry Potter (sí, soy muy fans), sepan ustedes que J.K. Rowling residió tres años en Oporto, donde trabajó como profesora de inglés, y era cliente habitual del Café Majestic, donde comenzó a escribir las aventuras del niño mago.

Y eso es todo amigos travelistas. ¿Algún consejillo más para mi compañera?

Banda Sonora: Garras dos Sentidos de Mísia

El souvenir del travelista: Una alfombra en la Casa dos Tapetes de Arraiolos o unas bonitas flores en el Mecado do Bolão

P.D: Por cierto, que me ha molado esto de atender peticiones concretas de información, así que si alguien necesita algún travelconsejo más que deje un comentario o envíe un correo a eltravelista@gmail.com

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