No, éste no es el primer título de la próxima saga de novelas infantiles de J.K. Rowling, sino una de las atracciónes que no te puedes perder si tienes la oportunidad de visitar la bonita ciudad andaluza de Cádiz, una de las más antiguas de Europa occidental.

La semana pasada estuve de vacaciones cinco días con amigos en la pronvicia de Cádiz y una de las mejores postales que me he traído de recuerdo es esta bonita panorámica de la tacita de plata que solamente se obtiene desde la terraza de la Torre Tavira, situada en la esquina de la calle Marqués del Real Tesoro con la calle Sacramento, en pleno casco antiguo de la ciudad y que además alberga la sorprendente, divertida y un tanto indiscreta Cámara Oscura.

La Torre Tavira es de estilo barroco y formaba parte del Palacio de los Marqueses de Recaño (actual Conservatorio de Música). A finales del S. XVIII fue designada torre vigía oficial del puerto de Cádiz por tratarse del punto más alto de la ciudad, a 45 metros sobre el nivel del mar. Su nombre proviene de su primer vigía, el teniente de fragata Antonio Tavira. Lo más interesante de su exterior es la parte superior que prensenta varios elementos decorativos rojos y ocres que contrastan con los muros blancos de la torre, pero que son difíciles de observar desde el nivel de la calle (Foto: Patronato Provincial de Turismo de Cádiz).

Se escructura en 7 niveles. Los tres primeros corresponden a los aseos, una recepción para la venta de entradas (5€, 4€ reducida) y un tramo de escaleras de acceso a las salas de exposiciones superiores, a lo largo del que se pueden contemplar obras de diferentes artistas sobre la torre. La primera sala, en el cuarto nivel, permite familiarizarse con el funcionamiento de la Cámara Oscura, así como con un poco de su historia y la ubicación de otras cámaras oscuras en el mundo.  La segunda sala, el el piso quinto, acoge una serie de paneles informativos con interesantes fotografías del siglo de oro de la ciudad que muestran los cambios sufridos en la ciudad y el puerto durante el último siglo. En esta sala tendrás que esperar hasta la próxima sesión (cada 30 minutos aprox.) para poder acceder finalmente al sexto nivel de la torre, donde se encentra la Cámara Oscura.

Dentro no te aguarda un basilisco, sino una pantalla blanca cóncava en posición horizontal a modo de mesa en una habitación completamente a oscuras (evidentemente). La visita se realiza en grupos de unas 20 personas que se situan alrededor de la pantalla. Un guía de la torre explica entonces muy correctamente (aunque un pelín mecánico de más) en español e inglés el principio óptico en el que se basa su funcionamiento. Basicamente la luz entra desde el exterior y como si del periscopio de un submariso se tratase, rebota en un espejo y atraviesa dos lentes que proyectan sobre la pantalla inferior una imagen nítida en movimiento de lo que en ese instante está sucediendo en el exterior de la torre y en todo Cádiz  (Foto: Estaciones Náuticas).

El resultado es muy curioso. Es como ver una foto panorámica de la ciudad pero en movimiento (como en las novelas de J.K. Rowling).  Los coches circulan por las calles, los turistas pasean por la plaza del mercado y la gente tiende la ropa en sus terrazas, etc. Así que, aviso a los gaditanos: ojito con tomar el sol en bolas en la terraza porque desde la Torre Tavira el Gran Hermano os está mirando! El guía va girando el espejo y maneja la plantalla para enfocar diferentes puntos de la ciudad, de tal modo que vamos asistiendo a una visita guíada por Cádiz a vista de pájaro, lo que permite descubrir secretos como el de la Bella Escondida.

La sesión dura unos 15 minutos, tras los cuales puedes subir a la terraza del último piso y disfrutar, esta vez a la luz del día, de la vista panorámica de toda la ciudad.

Banda Sonora: Cai de Niña Pastori

El souvenir del travelista: Pan de Cádiz

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